
Los días 2 y 3 de octubre, vivimos con mucha alegría nuestra misión en Patquía, junto a nuestros jóvenes misioneros.Fueron jornadas de encuentro, servicio, alegría y fe, en las que nuestros estudiantes compartieron con la comunidad, se acercaron a sus realidades y llevaron, con sencillez y entusiasmo, el mensaje de Jesús.
Cada momento vivido fue una oportunidad para aprender que la misión también significa escuchar, acompañar, compartir y estar al servicio de los demás, poniendo nuestros dones y nuestro tiempo al servicio del prójimo. Agradecemos a todos quienes hicieron posible esta hermosa experiencia y, especialmente, a nuestros jóvenes por animarse a salir al encuentro y poner su corazón al servicio.
Que Dios siga acompañando cada paso de esta misión y bendiciendo a nuestros jóvenes, para que continúen siendo testimonio de fe, esperanza y amor allí donde los necesiten.
