
La Cruz de los Jóvenes del NOA es signo de comunidad y de encuentro. Esta cruz nos recuerda que, aunque venimos de distintos lugares, somos un solo pueblo joven que camina hacia Jesús.
En esta cruz también están representados los mártires riojanos, que hace 50 años dieron su vida por el Evangelio. Ellos nos enseñan que seguir a Cristo es vivir con entrega, con valentía y con amor a los más pequeños. Su testimonio ilumina nuestro
camino y nos invita a que nuestra fe sea concreta, comprometida y alegre.
Al mirarla, descubrimos que la cruz nos mira a nosotros. Nos invita a poner nuestras luchas, sueños y heridas en sus brazos abiertos. En esta adoración queremos acercarnos con sinceridad y esperanza, y dejar a sus pies lo que llevamos dentro.
